
Kathryn Bigelow regresa tras un parón de seis años con The Hurt Locker (En tierra hostil), una cinta que se adentra de lleno en el denominado “género bélico”, ambientada en la guerra de Irak y que a pesar de haber sido realizada en 2008 ha tardado muchísimo en llegar a España -se acaba de estrenar el pasado 29 de enero-.
Tras dos películas que no dejaron demasiada huella en el imaginario colectivo (El peso del agua y K-19, The Widowmaker) todo hace indicar que Bigelow se resarcirá de ambos varapalos y se reencontrará con el público gracias a esta The Hurt Locker, por la que no ha parado de recibir galardones y nominaciones (incluso a los Globos de Oro y todo apunta a que también lo hará en los Oscar). De hecho, acaba de recibir el Premio del Sindicato de Directores de EEUU, que a menudo suele predecir el Oscar al mejor director.
Halagos y bendiciones aparte, si de algo no hay duda es de que el impacto de la historia de The Hurt Locker está asegurado. Tanto como su libre traducción al castellano (En tierra hostil) que supongo se habrá elegido para obtener un mayor éxito comercial, aunque personalmente prefiero su título original (clásico que es uno).
Acertadamente, Bigelow no apuesta por desarrollar grandes batallas, sino que le basta con perfeccionar la psicología de varios personajes, que conforman un grupo de soldados en Irak. Este nutrido escuadrón está liderado por un muy solvente Jeremy Renner, sargento experto en desactivar bombas, para quien su peligroso trabajo crea una especie de síndrome, una motivación para seguir adelante. Su motor vital queda lejos de su mujer e hijo. Él solo encuentra su sitio entre las bombas de Irak. Renner da vida a un personaje complejo y testarudo por el que sentimos cariño y desamparo en ocasiones y desesperanza y cabreo en otras.

The Hurt Locker dejará huella en cualquier espectador aficionado a las películas con tensión, de ésas que mantienen en vilo y te hacen preguntarte interiormente qué ocurrirá en la próxima escena. ¿Muere alguien? ¿Sacarán adelante el próximo reto? ¿Cómo se resolverán los constantes conflictos entre el sargento y sus subordinados?
Bigelow, que también fue directora de aquella cinta de acción que significó mucho para multitud de adolescentes (Le llaman Bodhi), evidencia sus cualidades en la dirección y se aleja de otros clones bélicos al uso. Incluso las películas que trataron anteriormente la guerra de Irak y la participación del ejército norteamericano en aquel país se quedan lejos de la maestría que desprende The Hurt Locker.
La película destila realismo y el conflicto interior de sus personajes está llevado al límite. The Hurt Locker es adrenalina pura al 100% y una de las películas que hará historia en este 2010.
Lo mejor: La tensión se mantiene constantemente; el papelón de Jeremy Renner
Lo peor: Algunos momentos de extrema dureza para paladares delicados
Me solía gustar la Bigelow, peregrina en tierra de infieles, aunque iba un poco despistada últimamente. Le tengo muchas ganas a ésta y me encantaría que en los premios habidos y por haber le diera sopas con onda a su ex-santo.
Saludos.
Peliculaza, sin duda! No es la mejor del año, pero se acerca, aparte que eso es crear tensión como tiene que ser.
1 saludo!
Este fin de semana la veré, tengo ganas…
Gran película si señor!!! Además la vi con un crítico de cine de los que valen la pena…
Yo no soy muy de pelis bélicas pero con lo bien que la pones lo mismo me animo a verla.
Bisous !!
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[...] He vuelto a revisionar Le llaman Bodhi y no ha envejecido mal. Además, deja alguna frase genial, como la citada. En mi opinión, de las mejores cintas de acción que se hicieron en la década de los 90 y la prueba de que Kathryn Bygelow podía hacer algo más grande. Y lo hizo con The Hurt Locker. [...]
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