Aunque hayan pasado los años… hay cosas siempre en la mente y hoy más que nunca. Es un día tristemente especial y toca celebrar por dentro el PASODOBLE DE LOS AMIGOS AUSENTES.
Y mandarles un abrazo desde aquí.
Porque para naufragar
no vinimos y prefiero nunca naufragar.
Y el “pasodoble de los amigos ausentes” recién acaba de empezar…