‘Vamos a hacer dinero’, retrato de las garras del neoliberalismo y el sistema financiero mundial

4 mayo 2011

Queridos lectores, voy a darles una mala noticia: Vivimos en un mundo capitalista bajo un engranaje calculadamente ideado por un grupo de poderosos empresarios que gana mucho dinero a costa de muchos otros que siempre ganarán poco o subsistirán como puedan, que no son sino meros empleados de dicho engranaje. El círculo se cierra y vuelve a empezar. El bucle es infinito.

El sistema está así montado y eres un privilegiado si logras acceder a él, así que la opción pasa por estar alienado -dentro o fuera del mismo-, y ser solo un peón en este gran juego de ajedrez. Los poderosos mueven los hilos, como ha venido ocurriendo siempre. ¿Les suena? No es ciencia ficción. Es, lamentablemente, la vida real. No solo nos asola hoy en día una altísima tasa de desempleo, sino que las oportunidades reales de progreso personal y laboral, a costa de este sistema neoliberal, se van reduciendo cada vez más.

Toda esta introducción sirve para anunciar que el pasado fin de semana se estrenó Vamos a hacer dinero (Let’s make money), del cineasta y escritor austriaco Ewin Wagenhofer. Para mi gusto, una película muy necesaria para despertar conciencias. A lo largo de 110 minutos refleja con valentía los errores e injusticias del mundo descrito anteriormente en el que nos encontramos. Se detalla la supuesta inversión de algunos países en los denominados ’mercados emergentes’, que no son sino países tercermundistas (India, Singapur…) a los que solo se les saca provecho, sin ayudar a los necesitados, que se encuentran en la miseria permanente mientras se explotan sus recursos.

El director usa el género documental y entrevista a importantes economistas, empresarios expertos en paraísos fiscales y un personaje oscuro y completamente imprescindible para abrirnos los ojos del todo: un “asesino financiero”. Éste habla con desparpajo de algunas tramas de espionajes entre líderes mundiales e incluso del derrocamiento de Sadam Hussein.

Es una película difícil de analizar porque todo lo que ves te deja cruelmente dolido: El engaño a los habitantes de Ghana, niños incluidos, a los que se explota recogiendo algodón que luego se exporta a lugares “del primer mundo”, la especulación y la burbuja inmobiliaria que asoló nuestras costas españolas -como ejemplo se describe el famoso tema del hotel Algarrobico en el Cabo de Gata, Almería… Éste fue construido ilegalmente y habrá que derribarlo. Por supuesto, la inmobiliaria será recompensada económicamente-.

Vamos a hacer dinero quizá tenga más valor como documento gráfico que aporta datos relevantes (algunas instituciones judiciales internacionales incluso podrían meter mano si estudiaran a fondo algunas cuestiones que se citan) que como ejercicio cinematográfico en sí. Es triste que una cinta así no tenga más repercusión porque de ser vista haría reflexionar a la gente sobre cosas importantes. Sirve además de complemento a la archifamosa Inside Job, ganadora del Óscar a Mejor Película Documental.


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