Hoy es momento de recordar a uno de los más grandes artistas de la Historia de la Música.
35 años han pasado desde su muerte pero miles de fans de todo el mundo siguen peregrinando a su residencia ‘Graceland‘ (en Memphis, EE.UU.) . Para ellos sigue vivo el Rey del Rock: Elvis Presley. O simplemente, “Elvis” a secas.
Joer, tengo problemas, creo. No me ha gustado nunca Michael Jackson. Aborrezco a Madonna. Nunca me gustó Elvis…
En cuanto a éste, el bueno siempre fue Chuck Berry pero, mala suerte, era negro, y claro, había que inventarse a un blanco que movilizara a las masas, porque no se podía consentir que los músicos negros monopolizaran la creación artística de los USA (hasta que llegaron los Dylan y cía., claro). Así que, promoción va, promoción viene, unido a la frescura, al talento natural y a las cualidades del muchacho (que no es que no las tuviera) más a un montón de movimientos y provocaciones que hoy resultan ridículos, y, especialmente, gracias a una “inteligente” pero obvia política de refritos, copias, versiones y demás (desde “It’s now or never” a “Love me, tender” -copia de una canción que interpretaba Frances Farmer nada menos que en una película de 1936 codirigida por Hawks y Wyler-) pues eso, que Elvis está santificado para los restos. Pero verlo y que me de un retortijón de tripas, para mí es todo uno.
Abrazos