Hoy nos ha dejado a los 80 años Alfredo Landa. Tuve la enorme suerte de verle muy de cerca cuando presentó el libro que se hizo sobre su vida (y tras su reconciliación con José Luis Garci). Le vi a escasos metros, le noté mayor pero con fuerza. Ha sido uno de los grandes actores del cine español. Siempre será Germán Areta, de EL CRACK o aquel personaje entrañable llamado Paco El Bajo de LOS SANTOS INOCENTES, entre cientos y cientos más. Era uno de los mejores.

Cuando se presentó el libro de memorias de Landa realicé mi primera colaboración para la página PASION POR EL CINE, el pasado 2 de diciembre de 2008, y le tengo un gran cariño a esa entrada. Dejo el post completo como homenaje al maestro.
Landa y Garci, de nuevo amigos, en la presentación del libro del primero
Viernes noche en Madrid. Academia de Cine. Una noche fresca ante decenas de periodistas en la que tuvo lugar la presentación del libro de memorias de Alfredo Landa: Alfredo el Grande. Vida de un cómico (Aguilar), escrito por Marcos Ordóñez. Esa noche quedó fraguada de nuevo una amistad. Se trataba de la primera vez que Alfredo Landa, carismático actor español ya retirado y con un aval de 136 películas a sus espaldas y un premio Goya, coincidiera con José Luis Garci, director con el que además de haber trabajado en varios filmes, había compartido amistad. Quedó claro que ambos han hecho las paces y queda lejos la polémica que les mantuvo separados meses atrás.
Landa comenzaba diciendo: “No se puede recibir tanto cariño y tanto amor como he recibido de Oti (Rodríguez Marchante, que también asistió) y de Jose. No solo de ahora, sino de toda la vida. A este jodido (señalando a Garci) le he querido con locura, y le sigo queriendo, aunque hemos tenido lo nuestro…”. Landa fue categórico: “Garci es el mayor talento cinematográfico que tenemos en nuestro país”. Por su parte, Garci destacaba que: “Landa es un actor de método, pero no de Stanislavski, sino de un método suyo que consiste en una perfección inaudita. Yo he tenido con él, tengo y tendré una amistad intensa”.
Garci conoce bien la trayectoria de Landa: “En más del centenar de películas que hizo, hay un momento que es mágico para él y para la historia de nuestro cine. Son las miradas de Paco el Bajo en Los santos inocentes, una de las mejores películas interpretadas por todos los que salen”.
El libro, gracias a Pérez Reverte
El libro se fraguó en una serie de conversaciones entre Ordóñez y Landa, a lo largo de un año, a caballo entre San Sebastián y Madrid, sobre la vida profesional y personal del actor. El propio Ordóñez explicó que la clave para que el libro haya sido una realidad fue Arturo Pérez Reverte, que les llamó por separado para ponerles en contacto “como una casamentera pero en viril”. Ordóñez aseguró que: “Ha sido un honor, me lo he pasado bomba. Alfredo ha hecho los solos y yo he tocado el bajo y la sección rítmica”.
Landa está satisfecho con el resultado: “Yo no sé escribir y con Marcos me ha ocurrido que he leído el libro y he creído que lo había escrito yo. Se metió tanto en mi alma que era yo”.
Según Garci, que reconoció no haber podido leer aún el libro: “Ordóñez ha escrito una biografía sobre Ava Gardner que es una radiografía de cómo era el cine español en esa época. En él se ve cómo era el mundo que rodeaba esa farándula que estaba alrededor de las estrellas que llegaban aquí”. “Por eso, sin haber leído éste, sé de la calidad extrema del libro sobre Alfredo”.
Fernán Gómez no maltrató
No obstante, Landa confesó una espina clavada que le queda tras haberse publicado el libro: “Emma Cohen me llamó el otro día y me puso a parir. Os pido a todos que dejéis constancia de que nunca he llamado maltratador a Fernando Fernán Gómez. Era un hombre maravilloso. Solo dije que a veces sí se volvía algo déspota verbalmente con Emma pero no que la maltratara”. Además, se aclaró que en la segunda edición del libro, el fragmento dedicado a Fernán Gómez “se modificará”.
Alberto Quintanilla
Me gusta:
Me gusta Cargando...