Crítica de ‘Escobar. Paraíso Perdido’: Narcotráfico, violencia, amor y surf

En el último número de la revista CINE 2000 (nº154) pueden leer, entre otras, la breve crítica sobre Escobar. Paraíso Perdido, último film del siempre destacable actor Benicio del Toro. El narcotraficante colombiano que da título a la cinta está interpretado otra vez a gran nivel por el actor portorriqueño.

Dirige el realizador Andrea Di Stefano en un aceptable debut.

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Curiosidad: la cinta parece que empieza de modo irregular, luego mejora y aunque se alarga en su tramo final en mi humilde opinión cumple. Lo más alucinante del tema es que está basada en una historia es real y cuenta cosas espeluznantes. Nunca se acostumbra uno a ver (aunque sea en cines) que exista tanta violencia innecesaria en el mundo.

Curiosidad 2: hay ocasión de ver a Carlos Bardem como traficante y bandolero en una especie de trasunto de su mejor personaje hasta la fecha (el delincuente de Celda 211).

No puedo decir mucho más por aquí pero sí hablé de ella por AQUÍ y por AQUÍ.

Que la disfruten los amantes de los thrillers y películas de contrabando, mafia y gangsters.

Alberto Quintanilla

Sobre ‘La Sal de la Tierra’, Sebastião Salgado y sus viajes por el mundo

salgadoVivir en ciudades como Madrid o Barcelona facilita poder llegar a disfrutar en pantalla grande de películas con recorrido limitado pero de contenido excelso. El fotógrafo brasileño Sebastião Salgado ha sido grabado por su propio hijo y la ayuda de Wim Wenders para hacer un balance y recorrido de su carrera, hablando de sus viajes por el mundo, retratando todo tipo de situaciones duras pero con un exotismo absorbente.

Como ya explicara hace días Carlos Boyero en un vídeo para El País, La Sal de la Tierra es un documental “que da ganas de creer en los hombres. Ha fotografiado el mayor sufrimiento con vitalidad”.

Solo puedo recomendar La Sal de la Tierra y dejar algunas letras por aquí que ya escribí en su momento y me encanta volver a recordar.

Alberto Quintanilla

Aquí el tráiler oficial por si se cruzan en cartelera con ella:

 

 

‘Blue Ruin’, ruina azul y triste sobre la venganza

Una de las cosas de asistir a Festivales de vez en cuando es poder visionar películas con más antelación a su estreno. Justo hacía un año que llegaba a FICXIXÓN (Festival de Cine de Gijón) el film Blue Ruin, dirigida por Jeremy Saulnier.

Hablé de ella en las críticas diarias del Festival para la web VIDEODROMO, al igual que analizaba cada una de las participantes en la Sección Oficial, así que por allí ven lo que pensaba de ella. Mucho tiempo después, he escrito también estas letras para la revista CINE 2000, que ya pueden leer y adquirir GRATIS en muchísimos cines de España. También la puedes descargar de la web.

Algunos apuntes (debajo del cartel americano). El título del post hace referencia al título original del film, que deja en doble juego de la acepción del BLUE como “azul” y como “triste”. Y si la ven lo entenderán…

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El cine ha dejado buenas películas sobre la venganza en su pasado reciente (Sin Perdón, I Saw The Devil, Kill Bill, Old Boy, Solo Dios Perdona). Aun no pareciéndose a las mencionadas, Blue Ruin, usa también el elemento de revanchas personales entre personajes. Sin perder su carácter de filme independiente dentro del circuito estadounidense la cinta logra una capacidad de atracción interesante, sobre todo en un primer tramo plagado de silencios y escasez premeditada de diálogos. El grueso más destacado del metraje queda amparado en manos de Macon Blair, quien interpreta a Dwight, un joven desaliñado, casi vagabundo. Subsiste en un destartalado coche azul, aseándose en casas ajenas y robando comida. Cuando descubre una noticia del pasado debe afrontar la venganza que se cierne sobre él, aunque esté solo ante un grupo de matones. El joven es impulsivo y poco preciso a la hora de intentar acabar con sus enemigos y subyace un tono realista por las torpes situaciones a las que se enfrenta. La cinta ganó el Fipresci en Cannes y el Premio Mejor Director en Gijón.

Alberto Quintanilla

Sobre ‘Coherence’, inteligente propuesta de ciencia ficción

Existen muchas películas que pasan por muestras y festivales y, pasado el tiempo, tenemos suerte y logran distribución comercial en salas. Uno de los ejemplos lo constituye Coherence, de la que ya había dejado algunas reflexiones por aquí.

Mañana llega a los cines, afortunadamente. Y digo esto porque no es fácil encontrar películas con temática de este tipo que hagan reflexionar y entretener al mismo tiempo.

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James Ward Byrkit debuta como realizador con Coherence, un inteligente rompecabezas espacio temporal, como explico en la revista CINE 2000 este mes. Me pareció una cinta sorprendente, sobre todo por su elaborado guión. Vayan apuntando verla y háganlo rápido para que no se acumulen los buenos títulos pendientes en cartelera, que ya hay varias propuestas buenas de verdad y hay que intentar ver las máximas posibles.

No hay excusas. Parece que estamos en racha y hay muy buen cine o al menos muy digno que está llegando a las pantallas recientemente: La Isla Mínima, Relatos Salvajes, El Niño, Perdida, Magical Girl, La Desaparición de Eleanor Rigby, Joe…  Y ahora Coherence se suma a ellas.

Alberto Quintanilla

 

Crítica de ‘Perdida’: Fincher se torna artesano eficaz ante una compleja novela

IMPORTANTE: Esta crítica NO contiene Spoilers.

 

Quién le iba a decir a la escritora Gillian Flynn que su novela se iba a convertir en un hito, respetada y valorada por crítica y público, vendiendo millones de ejemplares (sí, millones). Vamos, en todo un ‘best seller’. El éxito de la obra fue total desde casi su lanzamiento y se publicó alrededor del mundo, siendo el thriller psicológico más comentado en los últimos tiempos. Seguro que mucho menos se imaginaría Flynn que de su historia imaginaria se haría una adaptación cinematográfica que, para más inri, iba a ser dirigida por el alabado David Fincher.

Porque Fincher es hoy día para muchos uno de los referentes de la cinematografía de Hollywood. Quien fuera artífice de obras con gran capacidad visual (Se7en, El Club de la Lucha, The Game) abandona el frenetismo de esos films y se torna mucho más pausado, efectivo y tranquilo. Porque Perdida está más cerca de otras de sus obras como Zodiac, La Red Social o Millenium, la última película hasta la fecha del cineasta y donde ya se apreciaba su capacidad para adaptar obras literarias de éxito.

Al igual que hiciera con la citada novela del desaparecido Stieg Larsson, aquí Fincher toma el texto original de Gyllian Flynn (que ha participado como guionista del film) y lo lleva fielmente a imágenes a la gran pantalla. Y el reto no era simple precisamente. El libro está estructurado en varios capítulos alternos (él, ella, él, ella…) y con notas que reflejan pensamientos, escritas a modo de diario en muchas ocasiones, que son complejas de unir narrativamente para que no aburra el desarrollo.

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Perdida es una cinta efectiva en la que el cineasta se torna artesano, al servicio de la historia, y abandonando la creatividad, porque realmente no necesita ser demasiado creativo. No veremos a un Fincher con huella propia pero sí una sólida película que, como decía, adapta con bastante fidelidad la celebrada novela de Gillian Flynn. Así, que nadie espere grandes florituras o planos asombrosos. Todo funciona y es eficaz al cien por cien pero sin persecuciones o secuencias que contengan acción para el recuerdo.

Tensión constante, giros sorprendentes

Flynn consigue en la novela mantener la tensión y los giros sorprendentes en 568 páginas. Fincher logra lo mismo en los 150 minutos de metraje. El libro y la película son muy similares. En ambos existe una velada crítica al tratamiento del sensacionalismo que se da en los medios de comunicación ante sucesos relacionados con desapariciones escabrosas. El film omite, eso sí, algún punto oscuro y frívolo que sí está más presente en la novela. Además, hay secundarios con mucha más importancia en el libro, empezando por los investigadores del suceso y siguiendo con el padre de Nick, uno de los protagonistas.

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Un reparto de altura

El reparto ha sido muy bien elegido. Rosamund Pike dará el salto a todos los medios gracias al papel de la desaparecida Amy, protagonista femenina de la cinta. Pike realiza una interpretación espléndida en su dupla de mujer atormentada pero peligrosa, guapa pero imprevisible… y dejémoslo ahí. El siempre controvertido Ben Affleck, mucho más valorado por sus labores artísticas bajo la dirección que como intérprete (Argo, The Town) es Nick, el partenaire de la actriz, principal sospechoso de haberla matado cuando ésta desaparece. Y a tenor del resultado y las circunstancias, no está nada mal en su papel.

Neil Patrick Harris es uno de los intérpretes de reparto que más peso mantiene (por la importancia de su personaje en la historia) y cambia de registro para lo que nos tiene acostumbrados (serie Cómo conocí a vuestra madre, Spring Breakers, Los Pitufos 2). Completan el reparto otros secundarios competentes como Tyler Perry, Missi Pyle, Kim Dickens, Patrick Fugit y Emily Ratajkowski. Todos están bastante bien. También está lograda la fotografía, sin saturar ni destacar a lo grande y acompaña perfectamente la música de Trent Reznor y Atticus Ross. 

Perdida es una buena película que solo tiene un problema: Haberse leído la novela te aleja de las sorpresas. Así pues, uno debe decidir si quiere ser sorprendido como espectador o como lector y hacer una cosa antes que la otra. Yo, recomiendo haber leído primero el libro. Ambos son idénticos en planteamiento y desarrollo. Si ves la película quizá no te queden ganas de leer la novela pero si lo haces al revés podrás disfrutar de ambas.

Alberto Quintanilla

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Crítica: ‘La Desaparición de Eleanor Rigby’

All the lonely people
Where do they all come from?

(Eleanor Rigby; The Beatles)

Esta frase, de la citada canción de The Beatles, no es solo un cita más que se deja caer en la nueva película de Ned Benson. Porque… ¿de dónde viene toda la gente solitaria? Hay más gente sola en el mundo de la que parece.

El cine ha tratado ya demasiadas veces la crisis de pareja y la búsqueda de la identidad en el mundo pero La Desaparición de Eleanor Rigby pretende añadir un distintivo poético que roza lo metafórico en su concepción.

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Sustentada en un reparto notable, con Jessica Chastain y James McAvoy a la cabeza, aunque la balanza se inclina hacia el punto de vista y la interpretación de ella en la mayoría del metraje, Benson no olvida tampoco que la importancia de los secundarios es esencial en un buen film. Aquí aprovecha a Isabelle Huppert, y William Hurt (como progenitores de la protagonista) y a Viola Davis, todos ellos como apoyo y refuerzo de la historia.

Se podría decir a grandes rasgos que la película, a la que se debería alejar de etiquetas como “drama romántico”, narra mediante elipsis y fragmentos la crisis de un matrimonio tras un suceso trágico que vivieron en el pasado y no fueron capaces de superar. El realizador concibió el metraje como un díptico en el que rodaría dos películas, desarrollando el declive desde dos puntos de vista: el del marido (McAvoy) y el de la mujer (Chastain).

Las dos películas se llamaban The Disappearance of Eleanor Rigby: Hers y The Disappearance of Eleanor Rigby: His, cada una de ellas con el punto de vista del personaje en cuestión. El resultado ha sido unificarlas en un solo film de casi dos horas llamado The Disappearance of Eleanor Rigby: Them que es el que se estrena en España este viernes 3 de octubre (bajo el título en castellano de La Desaparición de Eleanor Rigby, a secas).

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Es importante conocer este dato porque el montaje final del resultado es extraño y perceptible en algún momento. Los Wenstein metieron mano, como suelen hacer con las peliculas que compran. Si uno observa bien la película, se nota que existen secuencias que se han incrustado a lo largo de la historia y da la impresión de que da igual el momento en que fueran incluidas en ese lugar u otro porque no hacen avanzar la historia. Sí que sirven para que personajes conversen y profundicen sobre los problemas que cualquier ser humano puede llegar a sufrir. No están mal, pero sí se va notando el salto de un personaje a otro a veces sin mucho sentido aparente, aunque luego al final parece que todo vaya encajando.

Chastain destaca sobre el resto porque es en ella donde se pone mayor foco de atención y especialmente porque parece que la actriz, que ya brilló en El Árbol de La Vida, Criadas y Señoras, La Noche más oscura o Take Shelter va ganando todavía más soltura y capacidad interpretativa.

Dentro de la peculiaridad de que la visión del film toma a esta pareja neoyorquina por separado en la mayor parte del metraje, brillan las escenas donde coinciden Chastain y McAvoy. El resultado deja sensaciones positivas, con ecos que podemos equiparar lejanamente en la temática al clásico Woody Allen o James Gray. No es una película que venda amor edulcorado ni tragedia griega y quizá más de uno salga dando vueltas con el final de la historia.

Hay que destacar, por cierto, la banda sonora variada y adecuada en casi todas las secuencias.

La Desaparición de Eleanor Rigby es recomendable para quien quiera tener otra oportunidad de reflexionar sin tapujos sobre la complejidad de las relaciones humanas y eso tan extraño de encontrar y complicado de conservar llamado “amor”.

Alberto Quintanilla

Entrevista con el pensador Alejandro Jodorowsky

Alejandro Jodorowsky tardó 23 años en ponerse al frente como director tras El Ladrón del Arcoiris (1990), su anterior proyecto, del que no quedó del todo conforme y con el que hubo desavenencias en la labor de producción. Ahora llega a España la curiosa La danza de la realidad  (link a tráiler) donde mezcla elementos que vivió en su dura infancia y adapta a imágenes los textos de dos novelas propias, la homónima La danza de la realidad y El niño del Jueves Negro.

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¿Pensador, poeta, cineasta, filósofo, escritor, psicomago, tarotista? Todo eso y mucho más es Jodorowsky, quien nos brindó algo más de media hora de charla en uno de esos fugaces momentos de la vida que costará olvidar. Un placer haber pasado ese rato con alguien que a sus 84 años derrocha lucidez y cordura. Ya puedo decir que al fin está publicada para la web de la revista MARIE CLAIRE la entrevista completa con Alejandro Jodorowsky. Lo dicho, un honor y un placer.

Alberto Quintanilla

‘El Secuestro de Michel Houellebecq’, otro tipo de cine

En verano también hay ocasión para que a la cartelera lleguen cintas denominadas “menores” o “independientes”. De este corte es El Secuestro de Michel Houellebecq, un falso documental de tono irónico y profundo con un enfoque que se asemeja al conocido como ‘síndrome de Estocolmo’. Una película que podría enfocarse en un prisma distinto. Es otro tipo de cine, que llega a las salas a través de la distribuidora Caramel Films.

Ni es un film de acción, lógicamente, ni de ritmo excesivamente pausado. Se trata de una historia que se acerca a una persona sin duda peculiar y divertida pero también llena de desasosiego y desesperanza a pesar de su éxito.

No es buena idea hablar mucho de la película. El autor francés Michel Houellebecq es conocido por haber sido ganador del prestigioso premio Goncourt, y es uno de los autores vivos más reputados del mundo. Sus obras recomendadas (por quien esto escribe) serían Plataforma y El Mapa y el Territorio (esta última más densa y completa pero mejor que la anterior).

En cualquier caso, recomiendo el filme para toda aquella gente que quiera algo distinto en la cartelera y se atreva a aprender cosas nuevas (las conversaciones rallan lo absurdo pero a la vez son ingeniosas). AQUÍ algunas cosas más que escribí sobre la película para la revista CINE 2000.

Alberto Quintanilla

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‘Las Vidas de Grace’, el estreno “tapado” del verano

El verano suele traernos filmes con parafernalia y alma blockbusters en toda regla (cuyo ejemplo más característico este año y que mejor está funcionando por ahora es El Amanecer del Planeta de los Simios). Pero hay más cine. Mucho más.

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Por eso está bien también recordar a los lectores de este blog que también hay otras películas que pueden pasar desapercibidas ante tanta calima veraniega. Una de ellas se estrena hoy y es Las Vidas de Grace (Short Term 12). Dirigida por Destin Daniel Cretton (I Am Not a Hipster) nos presenta a la prometedora actriz Brie Larson al frente en un destacado papel dramático con John Gallagher Jr. como acompañante (actor que se ha hecho popular gracias a su papel en la serie The Newsroom). La película se basa en la historia de un cortometraje homónimo rodado hace años para desarrollar un férreo drama en un centro con menores problemáticos que el cineasta conoció de primera mano… y no voy a desvelar nada más aquí. Para CINE 2000 ya escribí algo sobre ella y en su web oficial hay pistas que apuntan por dónde va la cinta sin destripar mucho, para los curiosos.

Para los que no quieran leer nada, solamente que apunten el título y “disfruten” de una nueva cinta catalogada como “indie” que encierra mucho más de lo que se aprecia en un primer vistazo.

Las Vidas de Grace puede ser el “tapado” del verano. Se estrena hoy con 16 copias en salas de cine.

Alberto Quintanilla

‘El Desencanto’ y ‘Después de tantos años’, retratos de la familia Panero

En 1976 Jaime Chávarri realizó El Desencanto una de las mejores películas españolas de todos los tiempos por lo que representa: el retrato documental de la familia Panero. Los Panero eran Juan Luis, Leopoldo María y Michi, los tres hijos del poeta Leopoldo Panero. También Felicidad Blanc, la matriarca del clan. La película muestra entrevistas y charlas entre ellos, tras la muerte de Leopoldo padre. Ahí arranca el film, con la muerte del poeta de Astorga (León).

Veinte años después de aquella historia, el ya desaparecido Ricardo Franco decidió abordar una continuación, tras la muerte de Felicidad. En 1994 los entrevistados son especialmente Leopoldo María (internado en un psiquiátrico) y Michi (enfermo) los protagonistas, dejando también testimonios de un despegado y alejado de ambos hermano mayor: Juan Luis (que vive en Cataluña lejos de sus hermanos y con los que no mantiene contacto). Las reflexiones de Michi son maravillosas y en cierto modo certeras: “Todos tenemos derecho a defendernos de la vida. Mejor dicho: de los recuerdos”. “Lo que es un error es vivir”. “La memoria te recuerda permanentemente que te estás muriendo día a día”.

También es suya aquella frase inolvidable, cargada de nostalgia y que recuerda mucha más gente: “Nosotros, que éramos tan felices”.

Tanto en El Desencanto como en Después de tantos años recaen los falsos mitos de la felicidad, el paso del tiempo, el existencialismo y lo que al fin y al cabo a todo ser humano interesa: tratar de vivir lo mejor posible. Las dos pueden verse seguidas o de forma independiente. No hacerlo es perderse algo bueno. Aquí la segunda de ellas:

VER PELÍCULA ‘Después de tantos años’ (1994)

Alberto Quintanilla