Estreno de ‘Intruders’, de Juan Carlos Fresnadillo: ‘CaraHueca’ y película algo hueca también

Intruders llega hoy a las pantallas españolas y lo hace a lo grande en cuanto a distribución con un director a la cabeza muy solvente: Juan Carlos Fresnadillo, uno de los talentos más versátiles de nuestro cine. Viene avalado por el genial corto Esposados, el excelente debut en el largo que supuso Intacto (para mí una de las mejores películas españolas de los últimos años) y la terrorífica pero bien tratada 28 semanas después.

Así pues, todo parecía ir de cara para gozar con la nueva propuesta del director canario. Para no dar demasiados rodeos diré que Intruders me ha decepcionado un poco.

Resumamos:

Fresnadillo me parece un excelente director. Decenas de planos auténticamente planificados en cada secuencia, ritmo que busca dar suspense… Hay actores muy solventes (Clive Owen y Pilar López de Ayala llevan el peso; Daniel Brühl es más bien un testimonial; Héctor Alterio hace un cameo y la niña Ella Purnell brilla bastante).

¿Qué ocurre entonces? Que Intruders es todo lo contrario a Intacto (que era original, atrevida, tenía garra…). En Intruders falla lo importante: LA HISTORIA que nos cuenta está carente de originalidad. Suena a pastiches y refritos vistos ya mil veces. Ni terror real, ni magia, ni emoción, ni suspense (todo es predecible a los 20 minutos y nos deja de interesar el supuesto misterio de “¿Quién es CaraHueca?”)… y por favor, que alguien se fije en el maquillaje de Pilar López de Ayala en su aparición en la segunda parte del metraje (parece de broma). Y del acento “español” de Owen ni hablemos, aunque sea solo una escena. Esto podrían parecer nimiedades pero chirrían.

Eso sí, el conjunto técnico y artístico es tan bueno que la película se salva y desde aquí digo que la película merece verse… pero para mí está vacía si no cuenta algo que atrape y queda hueca (como el nombre del protagonista misterioso). Y me da rabia que Fresnadillo no haya acertado con un guión mejor. Cuando lo haga, hará historia con mayúsculas. Talento le sobra… Vean Intacto de nuevo y me entenderán.