Feliz Navidad con ‘Chocolate sexy’

Aunque la película clásica por excelencia de cada Navidad es Qué Bello es Vivir (sin duda), yo recuerdo otro buen grupo de títulos “de comedia y aventura” que me hacían disfrutar como un enano. 

Desde pequeño me vienen a la memoria películas que casi todas las navidades era un clásico que repitieran (películas de la década de los 80) que nos lo hacían pasar en grande como Indiana Jones en busca del arca perdida, El secreto de la pirámide, Entre pillos anda el juego, El chico de oro, La historia interminable, La princesa prometida, Los Goonies, El jovencito Frankenstein, Gremlins, Atrapado en el Tiempo, Como el perro y el gato, Dos Super Dos, Le llamaban Trinidad… y decenas y decenas más que me van viniendo a cada rato a la cabeza ahora mismo y no terminaría nunca de teclear).

Quería felicitar la Navidad a los lectores con uno de los fragmentos más divertidos de aquella película entrañable que ayudó un poquito a entretenernos en nuestra infancia: El príncipe de Zamunda.

¿De verdad hay alguien que no sonría con este trocito de la actuación del grupo Chocolate Sexy? Yo me sigo riendo y han pasado 24 años desde su realización. “Creo que el futuro es de los niiiiiiiiiiiiñossssssssss…”

¡¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!!! (y gracias por estar ahí detrás).

Sobre Gizmo, las rutinas y las reglas de los humanos

Al igual que con aquel entrañable personaje llamado Gizmo (Gremlins) había que seguir unas reglas básicas para no tener problemas (recordemos que Gizmo no podía recibir luz intensa, ni mojarse o ser alcanzado por agua, ni probar ningún alimento pasada la medianoche), los humanos también estamos rodeados de millones de reglas que son extrañas.

Papeleos, gestiones burocráticas, normas obsoletas y un mundo de apariencias que nos vuelven a veces monótonos y grises… Siempre podemos soñar con que somos Gizmo y huimos de las rutinas. Y nos divertimos.  Y el mundo es mejor.

Lo malo es que los sueños son solo sueños. Y la realidad es la realidad.

Creo que voy a revisionarme Gremlins.