‘El Desencanto’ y ‘Después de tantos años’, retratos de la familia Panero

En 1976 Jaime Chávarri realizó El Desencanto una de las mejores películas españolas de todos los tiempos por lo que representa: el retrato documental de la familia Panero. Los Panero eran Juan Luis, Leopoldo María y Michi, los tres hijos del poeta Leopoldo Panero. También Felicidad Blanc, la matriarca del clan. La película muestra entrevistas y charlas entre ellos, tras la muerte de Leopoldo padre. Ahí arranca el film, con la muerte del poeta de Astorga (León).

Veinte años después de aquella historia, el ya desaparecido Ricardo Franco decidió abordar una continuación, tras la muerte de Felicidad. En 1994 los entrevistados son especialmente Leopoldo María (internado en un psiquiátrico) y Michi (enfermo) los protagonistas, dejando también testimonios de un despegado y alejado de ambos hermano mayor: Juan Luis (que vive en Cataluña lejos de sus hermanos y con los que no mantiene contacto). Las reflexiones de Michi son maravillosas y en cierto modo certeras: “Todos tenemos derecho a defendernos de la vida. Mejor dicho: de los recuerdos”. “Lo que es un error es vivir”. “La memoria te recuerda permanentemente que te estás muriendo día a día”.

También es suya aquella frase inolvidable, cargada de nostalgia y que recuerda mucha más gente: “Nosotros, que éramos tan felices”.

Tanto en El Desencanto como en Después de tantos años recaen los falsos mitos de la felicidad, el paso del tiempo, el existencialismo y lo que al fin y al cabo a todo ser humano interesa: tratar de vivir lo mejor posible. Las dos pueden verse seguidas o de forma independiente. No hacerlo es perderse algo bueno. Aquí la segunda de ellas:

VER PELÍCULA ‘Después de tantos años’ (1994)

Alberto Quintanilla