Microrrelatos: 4. Mi vieja Facultad

Volver a pisar, muchos años después, mi vieja Facultad no ha sido fácil.

La prestigiosa Ciudad Universitaria acoge ese armatoste gris cuyos muros estaban diseñados para ser una antigua cárcel de mujeres. Ciencias de la Información, la llaman. Pero el periodismo real se aprendía fuera de allí, trabajando y buscándose la vida en los medios a los que cada uno pudiera acceder. Hoy, pisar sus baldosas oscuras de nuevo me ha hecho recordar millones de imágenes cargadas de nostalgia que me han empujado hacia atrás como si de un ciclón se tratase.

Mi vieja Facultad sigue teniendo muros grises y chicas hermosas. También sonrisas juveniles, máquinas con tickets y preestrenos de cine anunciados en las cristaleras frente a la cafetería. Explanadas de césped para tumbarse al sol y gente de todo tipo que interactúa como en una gran ciudad.

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Me faltan mis antiguos amigos. Me falta mi camarero poeta favorito sirviéndome al otro lado de la barra. Me falta la visita de mi amigo Chema cuando venía conmigo a ver alguna película de terror o un clásico como Diario de una camarera de Buñuel. Me faltan muchas cosas que viví allí y ya no están pero todas quedaron en mis entrañas y jamás se irán de mí.

Me falta mi antigua videoteca donde pasaba decenas de horas. Hoy, al pasar por allí, donde estaba la antigua puerta y cuando ya me quería alejar de tanta morriña, me he cruzado con una chica guapa, morena, leyendo en unos bancos que también son nuevos. Antes nos sentábamos directamente en el suelo en esa zona. Un café con buena compañía siempre es bueno para contar miedos, fracasos y sueños perdidos.

Mi vieja Facultad sigue igual, por fuera y por dentro. Mi vocación sigue ahí pero siento que yo he cambiado mucho y he descubierto que me dan ganas de llorar cuando me acerco por allí.

Alberto Quintanilla

‘Super 8’, producto de nostalgia ochentera: impresiones buenas y malas

Ya se ha estrenado (y con éxito) la película más esperada del periodo estival: Super 8, distribuida por Paramount.

J.J. Abrams, creador de la serie Perdidos y artífice de Misión Imposible 3 y Star Trek XI, se embarcó de la mano de la producción del Rey Midas Spielberg para remover esas conciencias y nostalgias ochenteras. Mi impresión es que lo ha hecho con acierto y la película se disfruta. Eso sí, de ahí a que sea un clásico instantáneo y la joya maravillosa que quieren vender en muchos sitios… puede haber un abismo. Vayamos por partes:

En conjunto, creo que está bastante bien aunque hay que reconocer que muchos personajes secundarios quedan desdibujadísimos. Abrams logra hacerla entretenida y tiene momentos estupendos (el descarrilamiento del tren, la escena de la gasolinera…), potenciando de forma excelente el uso adecuado de la música de Michael Giacchino y el de unos buenísimos efectos especiales. Hay que admitir que Super 8 es quizá de lo mejor que hay ahora mismo en cartelera en la presente temporada veraniega (junto a El Origen del Planeta de los Simios e insisto en esa maravilla llamada El hombre de al lado).

Si no saben qué ir a ver y optan por Super 8 les anticipo que no se aburrirán. Me gustó bastante. Eso sí, no olviden verla en VERSIÓN ORIGINAL si pueden. Lo pongo en mayúsculas porque el doblaje del tráiler al castellano me parece penoso. No quiero imaginar cómo será ver así toda la película (deseché ir al preestreno de ET+Super 8 en los Yelmo Isla Azul por esa misma razón).

Ahora lo negativo: Dicen muchos que Super 8 puede ser calificada como una mezcla entre E.T., Los Goonies y Encuentros en la tercera fase. Maldita manía la de buscar comparaciones. Eso es simplemente una forma de simplificar un producto, no nos engañemos. De hecho:

*Solo se parece a Los Goonies en que un grupo de niños son los protagonistas (pero en Los Goonies había muchísimas más aventuras).

*A E.T. se parece en algunos aspectos de forma, pero no en el fondo. Le falta su frescura y naturalidad. Carece de su magia emotiva.

*De Encuentros en la tercera fase podemos decir que hay reminiscencias en los efectos especiales y en algunos aspectos genéricos al tratar el tema “del espacio exterior”. La atmósfera no tiene nada que ver.

LO MEJOR DE SUPER 8 es la capacidad de rememorarnos la nostalgia de los 80 con acierto y calidad a quienes crecimos en esos años. También los efectos especiales, la música y las interpretaciones infantiles (especialmente la de Elle Fanning) son destacables.

LO PEOR DE SUPER 8 es su final algo manido. Por desgracia, todo se va desinflando según avanza el metraje.

Conclusión general: VISIONADO RECOMENDADO. La mejor crítica que he encontrado sobre la película es la de Carlos Boyero en El País. Por si la quieren leer