‘Mud’, apuntes sobre la película de Jeff Nichols y banda sonora

Para sobrellevar estos días veraniegos, he pensado dejarles con un tema de la banda sonora de la película Mud, de Jeff Nichols, un filme que llegará en breve a España y que merece mucho la pena. El director de la maravillosa e inquietante Take Shelter regresa con una obra en la que ha conseguido algo que me ha maravillado: el mejor papel interpretativo que ha hecho en su vida Matthew McConaughey.

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A grandes rasgos, un intento de sinopsis sin desvelar mucho, sería el siguiente: Mud es un extraño fugitivo (Matthew McConaughey), que se oculta en una isla del Mississippi, acompañado únicamente de un barco semidestrozado. A dicha isla llegan por casualidad un par de amigos adolescentes que de repente logran una empatía especial con este personaje. Sin comerlo ni beberlo, ambos se proponen hacer que Mud recupere al amor de su vida, la alocada Juniper (Reese Witherspoon), que desconoce su paradero. Conocer a Mud cambiará la vida de los muchachos.

La película llegará a España el 30 de agosto de la mano de Vértigo Films. No se la pierdan. Es eso que los entendidos llaman “Must see”. El reparto, aparte del citado Matthew McConaughey, lo completan Reese Witherspoon, Sam Shepard y Michael Shannon, además de los jóvenes Tye Sheridan y Jacob Lofland

Siendo sinceros, se echa de menos más metraje de Shannon y Witherspoon pero McConaughey está tan bien que lo eclipsa todo.

¿Está ya apuntada la película en su agenda? Así me gusta. No se arrepentirán.

La banda sonora de la que les hablaba al comienzo de la entrada es de David Wingo. Aquí tienen el tema principal.

Alberto Quintanilla

‘Blackthorn. Sin destino’, un western atípico; un oasis que viene a salvar la cartelera veraniega

Siempre estuvo a la sombra de aquel joven genio adelantado a su tiempo llamado Alejandro Amenábar. Los que creíamos en el talento de Mateo Gil (co-guionista de Tesis, Abre los ojos)  y director de Nadie conoce a nadie (1999) -ciertamente mejorable e irregular pero tampoco horrible- y cortos como Dime que yo -reciente ganador de un Goya-, sabíamos en el fondo que Gil tenía mucho todavía por contar porque la escritura y el cine laten por sus venas.

Mateo Gil apareció en la premiere de Agora (celebrada en octubre de 2009) como un invitado más en el que casi nadie reparaba. Y eso que volvía a colaborar con Amenábar en el guión tras años de distancia. Me acerqué a él y le pregunté por sus proyectos. Me habló de que estaba pergeñando algo llamado Blackthorn, que iba a ser un western. Me quedé con la copla, así lo conté en Pasionporelcine.es (web ya tristemente desaparecida) y me entró la duda sobre qué tipo de película podría esperar… Reitero que Nadie conoce a nadie me había dejado algo frío pero algo me decía que Mateo aún podría sorprendernos, aunque hubieran pasado tantos años y no hubiera vuelto a dirigir ningún largo.

Este fin de semana ha llegado finalmente el resultado a las pantallas de los cines españoles bajo el título de Blackthorn. Sin destino y tengo la respuesta. Puedo decir, tras haberla reposado unos días (tuve ocasión de verla en un preestreno), que me hace feliz descubrir que Mateo Gil ha hecho algo muy bueno. De lo mejorcito que se ha visto en el cine español en los últimos tiempos. Me dan ganas de volver a revisar esos planos magníficos, esa historia humana, esa interpretación maravillosa de Sam Shepard, ese mito redescubierto de Butch Cassidy, forajido de leyenda que todos amamos siendo niños al ver Dos hombres y un destino

Blackthorn es un western atípico y bien construido, un conglomerado de estampas del oeste originales y bien unidas, con saltos al pasado y al presente en una narración sobresaliente. Y para los desconfiados: Noriega vuelve a estar bien. Casi tanto como en El lobo (2004), de Miguel Courtois. Sam Shepard se pasa de bueno. Es SU papel (la mayúscula es premeditada). También acompañan los secundarios Stephen Rea y Magaly Solier.

Con la cantidad de títulos mediocres que pueblan las ciudades de los cines en verano, encontrarse con Blackthorn es ver un oasis en un desierto. Que la disfruten…

*De regalo, un diálogo para recordar:

-Podrías haberte hecho con un hacendado. Serías rico.

-He sido libre como el viento. No hay mayor riqueza que esa…