Qué buenos eran estos tipos. Y cuánto les escuché de pequeño…
Wake up in the morning and there’s still no guarantee…

Qué buenos eran estos tipos. Y cuánto les escuché de pequeño…
Wake up in the morning and there’s still no guarantee…

Estaréis pensando en alguien
devorando carretera
ahora solo soy un chico
con problemas.
(…)
Mañana no estaréis aquí…
BACKLINERS (Quique González, en directo)
Como los backliners de Quique, desaparezco unos pocos días de Madrid para tomar nuevos aires. Eso sí, antes quiero dejar mi recomendación cinéfila del fin de semana.
Se trata de la película Precious, de Lee Daniels, que firma el más atractivo de los estrenos de hoy 5 de febrero. Es dura, como un golpe en el estómago, y deja un sabor amargo. Con toques indies, sería una sorpresa que se llevara el Oscar a Mejor Película o Mejor Director, pero nunca se sabe (cuenta en total con 6 nominaciones). Las interpretaciones de Mo’Nique (este Oscar sí lo veo factible) y Gabourey Sidibe son de bandera. Incluso Mariah Carey o Lenny Kravitz cumplen y no desentonan en sus papeles de reparto. De verdad que es una historia bien tratada, basada en una novela de Sapphire. Avisados quedan: un buen filme pero no se reirán ni saldrán muy alegres de la sala de cine…
El pasado año, en la 23 edición de los Goya, Penélope Cruz se llevó el premio a la mejor interpretación de reparto por su papel en la cinta Vicky Cristina Barcelona. Allí atendió a unos pocos medios e ignoró a muchos otros (ver vídeo propio). Por desgracia, no nos vio con micrófono e iba con prisa, así que no quiso respondernos sobre su nominación a los Oscar (que finalmente ganó). Nos alegramos por aquel entonces, Penélope, de verdad. Y ahora, por tu nueva nominación (Nine), también… aunque esta vez creo que no toca premio.
Creo que estará entre Mo’nique (Precious) o Anna Kendrick (Up in the air). Muy pronto sabremos quién se lleva el gato al agua.
Se cumplen hoy 4 años desde que nos dejó un gran cineasta, una gran persona y, además en mi caso y en el de muchos otros, un gran amigo. Chema del Pozo nos dejó a causa de un fatídico accidente de tráfico del que no tuvo culpa ninguna.
Amante del cine de todas las épocas, apasionado especialmente de la genialidad de las obras de Kubrick (adoraba Eyes Wide Shut), Chema empezó a rodar desde muy joven, en su época del instituto. Comenzó con obras autodidactas y fue subiendo el nivel profesional con los años, dejando obras de gran interés como El moscóforo, Quizás, Un par de dedos y Hoy tampoco. Además de director, era guionista y montador de sus obras.
Tuve el honor y el privilegio de poder rodar junto a él el cortometraje Tras las puertas. Lo escribimos juntos y lo rodamos en Cabañas de la Sagra (Toledo) durante cuatro jornadas, con un reparto de lujo: Eloy Azorín, Rafa Castejón, Ramón Pons y Kike Biguri. Lo montamos gracias a la ayuda inestimable del estupendo Jordi Canela, quien nos aguantó muchísimo, al igual que el resto del equipo de rodaje, al que vuelvo a dar las gracias desde aquí si algún día leen esto. La fatalidad privó a Chema de ver este corto estrenado en cine y lo único que me deja un poco tranquilo (aunque no sirve de consuelo ni remotamente) es que pudimos finalizarlo juntos y la historia está tal cual la habíamos dejado en la versión final.
Solo puedo decir que Chema del Pozo era insustituible personal y profesionalmente. Le digo desde aquí: “Valga este breve post para que tu memoria se recuerde. Una de las mejores cosas que me han pasado en la vida fue conocerte, aprender muchísimas cosas de ti y que me brindaras tu amistad real. Se te sigue queriendo y echando de menos, amigo… Cada día más”.
*Ficha de Tras las puertas en el Anuario de Cine Español (2006)
*Ficha del corto que recogió la Academia de Cine (imagen ampliable).
NOTA: Los comentarios de este post permanecerán cerrados.

Kathryn Bigelow regresa tras un parón de seis años con The Hurt Locker (En tierra hostil), una cinta que se adentra de lleno en el denominado “género bélico”, ambientada en la guerra de Irak y que a pesar de haber sido realizada en 2008 ha tardado muchísimo en llegar a España -se acaba de estrenar el pasado 29 de enero-.
Tras dos películas que no dejaron demasiada huella en el imaginario colectivo (El peso del agua y K-19, The Widowmaker) todo hace indicar que Bigelow se resarcirá de ambos varapalos y se reencontrará con el público gracias a esta The Hurt Locker, por la que no ha parado de recibir galardones y nominaciones (incluso a los Globos de Oro y todo apunta a que también lo hará en los Oscar). De hecho, acaba de recibir el Premio del Sindicato de Directores de EEUU, que a menudo suele predecir el Oscar al mejor director.
Halagos y bendiciones aparte, si de algo no hay duda es de que el impacto de la historia de The Hurt Locker está asegurado. Tanto como su libre traducción al castellano (En tierra hostil) que supongo se habrá elegido para obtener un mayor éxito comercial, aunque personalmente prefiero su título original (clásico que es uno).
Acertadamente, Bigelow no apuesta por desarrollar grandes batallas, sino que le basta con perfeccionar la psicología de varios personajes, que conforman un grupo de soldados en Irak. Este nutrido escuadrón está liderado por un muy solvente Jeremy Renner, sargento experto en desactivar bombas, para quien su peligroso trabajo crea una especie de síndrome, una motivación para seguir adelante. Su motor vital queda lejos de su mujer e hijo. Él solo encuentra su sitio entre las bombas de Irak. Renner da vida a un personaje complejo y testarudo por el que sentimos cariño y desamparo en ocasiones y desesperanza y cabreo en otras.

The Hurt Locker dejará huella en cualquier espectador aficionado a las películas con tensión, de ésas que mantienen en vilo y te hacen preguntarte interiormente qué ocurrirá en la próxima escena. ¿Muere alguien? ¿Sacarán adelante el próximo reto? ¿Cómo se resolverán los constantes conflictos entre el sargento y sus subordinados?
Bigelow, que también fue directora de aquella cinta de acción que significó mucho para multitud de adolescentes (Le llaman Bodhi), evidencia sus cualidades en la dirección y se aleja de otros clones bélicos al uso. Incluso las películas que trataron anteriormente la guerra de Irak y la participación del ejército norteamericano en aquel país se quedan lejos de la maestría que desprende The Hurt Locker.
La película destila realismo y el conflicto interior de sus personajes está llevado al límite. The Hurt Locker es adrenalina pura al 100% y una de las películas que hará historia en este 2010.
Lo mejor: La tensión se mantiene constantemente; el papelón de Jeremy Renner
Lo peor: Algunos momentos de extrema dureza para paladares delicados
El pasado jueves 28 de enero por la tarde se celebró la XV edición de los Premios Forqué y mis impresiones vagas, y no siempre acertadas, las he dejado en un artículo en Pasionporelcine.es
Para los lectores fieles del blog, transcribo la parte final del artículo, quizá la más jugosa:
“Este famoso tema de las descargas ilegales de Internet volvió a copar varios de los momentos clave de la noche en el guión de los presentadores, con bromas no siempre acertadas. Está claro que la piratería daña la industria y desde aquí JAMÁS la apoyaremos. Eso sí, hay que aclarar a las mentes pensantes que cada película descargada ilegalmente, ya sea española, rusa, sueca o neozelandesa NO equivale obligatoriamente a un espectador más en el cine. Un periodista me dijo: “¿Pero de verdad alguien se molesta en descargar cine español?”. No supe bien qué responderle porque me entran pequeñas dudas. Quizá Ágora y Celda 211 sí se descarguen pero dudo que ocurra lo mismo con Tres días con la familia o Petit Indi, aunque sean magníficas. Me quedo con lo positivo: cuando se hace buen cine en España o donde sea, la gente llena las salas. Y si no que se lo pregunten a los productores de Celda 211…”
Confieso que me alegré por el premio a Celda 211 (por Daniel Monzón, al que conocí en su época de La caja Kovak y por la gente de prensa a la que admiro y ha hecho un esfuerzo enorme por dar a conocer el filme desde sus inicios). Lo pasé bien y conocí y saludé a bastante gente. En la foto, con Javier Godino, un actor que hace un papelón en otra película estupenda: El secreto de sus ojos. Además, un tipo simpático, cercano y genial.

El maestro Clint ha vuelto a lograrlo. Decir “Clint Eastwood” no es solo sinónimo de garantía, sino que equivale probablemente a nombrar a uno de los últimos genios vivos que le quedan a EEUU en materia de dirección. Sin duda, se le echará de menos cuando no esté.
Por suerte sigue en plena forma a sus casi 80 años porque no le bastaba con regalarnos últimamente grandes películas que ya quedan en el imaginario colectivo: Sin Perdón, Mystic River, Million Dollar Baby, Gran Torino (ésta última entre las mejores que se estrenaron en 2009)… Ahora vuelve con Invictus (se estrena mañana 29 de enero) y nos ofrece otra estupenda cinta donde retrata con fidelidad, humanidad y cercanía a uno de los líderes más importantes de la historia contemporánea: Nelson Mandela.
No es que Invictus sea una película de ritmo trepidante pero tampoco abusa de un guión denso. Eastwood basa sus aciertos en un acertadísimo reparto y un argumento sobrio pero eficaz que resume un buen puñado de acontecimientos acaecidos entre 1993, cuando Mandela fue liberado de su prisión, y 1995, en que Sudáfrica logró un hito histórico deportivo al alzarse contra todo pronóstico como selección campeona de la Copa del Mundo de Rugby, curiosamente cuando ejercía de país anfitrión.
El ya oscarizado Morgan Freeman vuelve a brillar por sí solo, logrando mimetizarse completamente en la piel del líder sudafricano, obteniendo un acento casi idéntico al original y copiando fielmente los movimientos gestuales de Mandela. El mejor actor vivo sin duda para hacer de Mandela era Freeman con diferencia y se nota su esfuerzo y buen hacer. Para deleitarse por completo ante esta interpretación es necesario ver el filme en versión original.
También a gran altura raya el otro personaje protagonista, Matt Damon, caracterizado como Francois Pienaar, capitán de la selección sudafricana de rugby con el que Mandela se alía para intentar lograr la unificación de su país. Mandela, a pesar de haber pasado 27 años encerrado en una minúscula celda, deseaba que las razas y las diferencias sociales se igualaran y compartieran un objetivo común, una esperanza de futuro, paz y concordia para todos. Es cierto que Damon queda desdibujado parcialmente pero es lógico pensar que todo gire en torno al líder africano y sus intentos por hacer que el deporte sirviera de elemento aglutinador entre sus conciudadanos, siendo el capitán una pieza más.
Basada en el libro El factor humano, de John Carlin, la cinta toma su título de un poema de W. E. Henley dedicado a Mandela, y que reza en su parte final: “Soy el amo de mi destino; Soy el capitán de mi alma”. Impactante. Ello se une a algunos momentos emocionantes, como el encuentro entre el equipo de la selección de rugby con niños desfavorecidos o el viaje de los jugadores a la celda del propio Mandela. Están cuidados hasta los mínimos detalles, incluso a la hora de reconstruir fielmente el partido original de la final del Mundial. Se buscó a un actor similar al inolvidable Jonah Lomu, líder del equipo de Nueva Zelanda, selección rival de Sudáfrica, que es interpretado por el ex jugador samoano Zak Feaunati. Éste logra imponer tanto respeto y carisma como el Lomu original, quien probablemente fue el mejor jugador de la Historia que ha existido en este deporte y estaba dotado de una increíble capacidad física (1,96 metros y 120 kilos de puro músculo).
“Lo pasado, pasado. Ahora, miremos hacia el futuro“, dijo en una ocasión Mandela tras su encierro. Pues bien, ojalá el bueno de Clint tenga también mucho futuro por delante y siga haciendo películas de nivel parecido a ésta o las anteriormente citadas. El cine se lo agradecerá y nosotros también.
Lo mejor: La interpretación de Morgan Freeman y el realismo de todos los acontecimientos históricos que tuvieron lugar en esa época.
Lo peor: El personaje de Damon quizá merecía mayor protagonismo. Algunos discursos de Freeman/Mandela se incluyen de modo forzado en algún momento de la trama.
Tráiler en HD (Subtitulado al castellano)

Este fin de semana pasado nos dejaba otro rostro de singular belleza personificado en la actriz británica Jean Simmons. De recibo es obligado volver a visionar, ya sea por quinta o sexta vez (nunca son suficientes) esa clásica obra épica llamada Espartaco (1960) y que supuso la obra menos personal de uno de los directores más personales que dio la Historia del Cine: Stanley Kubrick.
De casi todos es sabido que Espartaco fue un encargo para Kubrick, al que llegó de rebote. Con guión del reputado Dalton Trumbo, basado en la novela de Howard Fast, Kubrick comenzó a rodar tras la marcha (o despido) de Anthony Mann, ya que no era del agrado de Kirk Douglas.
Douglas era quien a la postre ostentaba el poder, al ser el dueño de la productora Bryna Productions, que inició el proyecto de Espartaco. Dicha productora tuvo gran acierto en una película anterior, la extraordinaria Senderos de gloria (1957), protagonizada por el propio Douglas y curiosamente también dirigida por Kubrick.
Aún así, lo que comenzó como un proyecto personal de Douglas terminó en halos de gran superproducción hollywoodiense con reparto de lujo (la propia Jean Simmons, Laurence Olivier, Tony Curtis, Charles Laughton, Peter Ustinov…) y que financió en su mayoría Universal (de ahí vino la imposición de Anthony Mann). Finalmente Mann se vio obligado a abandonar, dejando algunas escenas rodadas muy loables, como las del arranque del filme y la cantera.
La vida da muchas vueltas y cuando Kubrick aceptó el encargo, lo hizo para poder tener más libertad en el futuro. Dejó una obra que no es 100% de su sello, aunque quedó magnífica, y siempre renegó de ella porque no tuvo total libertad en la historia. Curiosamente, Espartaco se llevó 4 Oscar de la Academia… Aunque alguno alegará que Espartaco no es la mejor película de Jean Simmons, sí es una de las que más permite apreciar su talento interpretativo como Varinia, la cautiva enamorada de Espartaco.
Este post es para Jean y también es para Stanley. Seguro que cuando Kirk mire al cielo estará sonriendo con tristeza amarga por dentro y les recordará…

Hoy viernes 22 de enero se estrena en cines Up in the air, la nueva película de Jason Reitman, quien fuera aclamado universalmente por Juno (la cual no estaba mal pero me parece pelín sobrevalorada).
Con Up in the air, Reitman logra fundamentalmente dos cosas: Confirmar que tiene mucho cine por delante y que George Clooney realice el mejor papel de toda su carrera hasta la fecha.
Escrita de modo inteligente, esta película es recomendable por su sólido guión, que ahonda en la soledad de los seres humanos, la inestabilidad real del mundo laboral, la incomunicación de las familias o la dificultad de encontrar a un verdadero amor perdurable, entre otros asuntos.
Leer la crítica completa en PASIÓNPORELCINE.es
Aprovechando el tirón del éxito tan brutal que está logrando Avatar a nivel mundial, su distribuidora FOX ha decidido colgar en su web el guión de dicho filme para que todos los fans se lo puedan descargar. DESCÁRGATELO (en PDF).
Esta acción me parece una propuesta interesante y bien pensada para seguir fomentando la maquinaria de marketing que sigue rodeando al filme (recordemos que acaba de alzarse con el Globo de Oro a la Mejor Película). Mi opinión sobre Avatar ya la conocen y sigo recomendando verla en 3-D y si es posible en Versión Original.
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De regalo, les dejo también en este post el link para consultar online (vía IMSDB) uno de los mejores guiones que en mi opinión dio el cine en los últimos tiempos: Pulp Fiction, la obra de Quentin Tarantino que de momento ha sido incapaz de superar. Dicho guión se llevó el Oscar en 1994. VER AQUÍ el guión completo de Pulp Fiction. Una gozada de película que hace vibrar, estar en tensión e incluso sonreír, como en esta escena entre Bruce Willis (Butch) y Ving Rhames (Marsellus Wallace) que muchos recordarán:
BUTCH
You okay?
MARSELLUS
Naw man. I’m pretty fuckin’ far from okay!